Encontrar de nuevo mi pasión

Encontrar de nuevo mi pasión

Forzándome a salir de mi zona de confort

A veces, las cosas que más te inspiran en la vida, que te llevan por un camino completamente nuevo y te cambian para siempre, empiezan con algo tonto y pequeño. Para mí, fue volver a encontrar mi pasión en una festividad americana que era completamente nueva para mí: ¡Acción de Gracias!

 

Nunca hubiera adivinado que esa celebración americana se convertiría en mi catalizador para volver a correr… y para tachar uno de los ítems más importantes de mi lista de cosas para hacer antes de morir.

 

La historia: el año pasado, mi familia anfitriona celebró Acción de Gracias en su hogar, y los familiares desparramados por todo Estados Unidos fueron a cenar a nuestra casa. Había unas 25 personas (tres generaciones), incluida yo, la au pair austríaca. Como el Día de Acción de Gracias se trata de comer mucho, mi familia anfitriona decidió inscribirnos como familia para la carrera de 5 kilómetros en mi ciudad, llamada The Turkey Trot. Ellos sabían que a mí me gustaba correr, y yo no quería decepcionarlos, por eso hice ejercicio durante tres semanas para prepararme para la carrera.

 

Debo decirles que, hasta entonces, no disfrutaba mucho de hacer ejercicio. Era tedioso y agotador. Todo lo opuesto a emocionante: la carrera sería a las 7.30 a.m. de una mañana fría y nublada de noviembre. El clima no era el más inspirador.

 

Aunque odio levantarme temprano, renunciar no era una opción, así que me convencí de que una vez que terminara de correr los 5K, podría comer toda la comida deliciosa que me esperaba en casa sin preocuparme por el peso que ganaría. ¡Era perfecto! El Día de Acción de Gracias llegó en un abrir y cerrar de ojos, y tuve que levantarme temprano para correr. Y aquí empieza la parte realmente divertida: la mañana estaba muy nublada y fría, por lo que mis niños anfitriones no estaban tan motivados como esperábamos para salir de la casa. De hecho, el más pequeño se quedó en casa con mi madre anfitriona, y mi padre anfitrión trató de convencer al niño más grande de participar, hasta que llegamos al lugar.

 

Al final, fui la única que decidió participar de la carrera. Me había preparado para ello y pensé para mí: “quiero hacer que ellos y yo nos sintamos orgullosos, ellos alentándome y yo corriendo por nuestra familia”.

 

Por más cursi que parezca, debo decirlo: ese fue el primer paso para recuperar mi amor por correr y hacer ejercicio. Había disfrutado de correr cuando era estudiante, pero siempre sentí como un deber tener que mantenerme saludable, en vez de amarlo de verdad.

Encontrar de nuevo mi pasión

 

Algo cambió dentro de mí: en verdad lo disfruté y me di cuenta de que correr puede ser divertido.

Disfruté mucho esa carrera porque nunca antes había participado en una competencia, y me di cuenta de que la energía de los espectadores y de todos los participantes era increíble e indescriptible.

 

Después de esa carrera, me inscribí en otras, como una de burbujas (en la que corres atravesando espuma), una carrera del 4 de julio por mi ciudad nueva, o una carrera para recaudar fondos para la escuela de mi hijo anfitrión. Una carrera llevó a la otra y, de repente, me encontraba visitando la ciudad de Nueva York para mi cumpleaños, el primer fin de semana de noviembre, con mi mejor amiga, Julia (¡también au pair!). Dio la casualidad de que ese mismo día era el Maratón de Nueva York.

 

Por supuesto, miramos correr a los corredores y los alentamos, y yo dije (más bromeando que en serio) que quería participar de esa carrera algún día, sin importarme nada, y que correría ese maratón. Las dos nos reímos en ese momento, pero algo de ese pensamiento quedó dando vueltas en mi cabeza: era una experiencia que quería vivir, que soñaba realizar.

 

Después de regresar a casa en 2017, tras mi período como au pair, me di cuenta de que, si quiero lograr algo, solo tengo que hacerlo, cueste lo que cueste.

 

Para resumir: ¡decidí participar en el Maratón de Nueva York 2018! Estaba lista para mostrarle al mundo -y a mí misma- que soy capaz de hacerlo, aunque no luzca como el típico corredor de maratón, con el cuerpo perfecto, ni la forma, ni el peso.

Encontrar de nuevo mi pasión

 

Si tu voluntad es lo suficientemente fuerte, puedes ir a lugares y lograr cosas sin importar qué sean o cuán inalcanzables parezcan.

 

Ahora puedo decir con orgullo que lo logré, que terminé la maratón de Nueva York sin lesiones, calambres o desmotivación después de correr 5 horas, 28 minutos. Sé que no es el mejor tiempo si se lo compara con el de los corredores más rápidos, pero mi objetivo era terminar la carrera, ¡y lo hice!

Encontrar de nuevo mi pasión

 

Toda la experiencia fue increíblemente indescriptible. Para toda la ciudad, fue una gran fiesta y celebración, además, sientes que toda la ciudad de Nueva York está orgullosa de ti. Especialmente el día después, en el que todos te felicitan porque llevas tu medalla colgada del cuello durante todo el día.

 

Después de cruzar la línea de meta, sentí que podía conquistarlo todo en mi vida, sin importar qué. Y en ese momento, sentí que había dado un gran paso en cuanto a mi crecimiento y desarrollo personal.

 

Una cosa es segura: nunca olvidaré esa experiencia, ¡y pensar que todo comenzó con un simple Turkey Trot el 24 de noviembre de 2016, gracias a mi familia anfitriona. Es curioso cómo funcionan las cosas, ¿cierto?

 

Cada año durante Acción de Gracias, recuerdo cuán agradecida estoy de que esta reacción en cadena me haya llevado donde hoy estoy. Y créanme, si alguien me hubiera dicho dos años atrás que correría 42,195 kilómetros y terminaría son dolores, me hubiera reído. Sin embargo, después de haber pasado un año como au pair, no hay nada que te detenga y nada que no puedas hacer. Sal de tu zona de confort y “¡corre!”. Nunca sabes lo que la vida tiene para ofrecer.

    A line drawing of a gumball machine

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